miércoles, 3 de julio de 2013

El viaje de Danitse

Hace poco, la cantautora lanzó el video "Viaje", en el se mezclan aspectos íntimos, paradojas y absurdos ¿Cuánto de un artista se puede transmitir en un video animado?

Foto: Ana Castañeda

Cuando Danitse Palomino lanzó su primer disco en el 2006, la música no era su prioridad. Más bien, la carrera de Historia en la universidad consumía sus días. Ahora, para su segunda producción, Viaje (2013), está mucho más involucrada con su proyecto. Invirtió dinero y tiempo para lograr un disco preciosista, en el que la letra es protagonista.

La melancolía y la nostalgia en sus canciones representan el regreso natural a su niñez, cuando su mamá le cantaba huaynos con la guitarra. Eran ritmos muy tristes que la hacían lagrimear. Esa también fue la primera imagen que tuvo de una guitarra.  

El sentido de propiedad de este disco con respecto al primero es otro. Luego de ganar un concurso de canto internacional a los quince años, conoció a Toño Jáuregui, el ex bajista de Libido, quien se ofreció a ser su productor. Ella comenzó a cantar y componer con más entusiasmo, pero quien finalmente llevaba la visión de producción y finalización era de él. Máscara de sal, –el álbum que salió al mercado cuando tenía diecinueve años– no fue tan suyo.  
Ahora es ella quien cuida al más mínimo detalle y confiesa que no podría trabajar con la mecánica de una banda. No le agrada el hecho de que todos metan mano en una idea, más aún si es una suya. De esa manera se asegura y no podrá culpar a nadie si la música no sale como ella quiere.

Gustavo Saavedra es el director del video, amigo y un personaje importante en la carrera musical de la cantautora. Lo conoció cuando estudiaba historia en la PUCP y luego solían escaparse de algunas clases, junto con su guitarra, para conversar en la rotonda de la facultad. A los dieciséis años, Palomino era intolerante y prejuiciosa con lo contemporáneo; no le prestaba atención al presente porque no lo consideraba relevante en la Historia. Su temperamento y el sarcasmo se combinaron a la perfección con Saavedra, quien en un ejercicio de sinceridad decidió plasmar esas actitudes en el video.


El video de “Viaje”, que pueden ver en Youtube, a pesar de ser una parodia que bordea lo absurdo, contiene elementos biográficos de Palomino. La cartera donde saca constantemente cigarros –antes fumaba a granel– es la misma que usa todos los días, la guitarra que la salva de su caída en un mar cochino (la tortuga con cuerpo de neumático lo simboliza). Ella odia la playa. 


Publicación Revista Regatas




lunes, 27 de mayo de 2013

La transformación de José Gallo


Hace poco la agrupación electrónica Theremyn_4 ganó un nuevo premio en el extranjero. Es el tercer galardón en menos de un año para la banda de José Gallo, el músico que cambio el sonido de garaje por los beats


En doce años, y un poco más, desde su aparición con el Fluorescente verde en el patio (2000) y con “Detonador” entre los mejores temas de la página de Charly Alberti –el ex Soda–, José Gallo lanzó siete discos de manera independiente, tocó en el Festival Pop Montreal de Canadá, apareció ante más de 10,000 personas en el “Lima Vive Rock” y ganó tres premios internacionales.

Con “Fiat Lux”, single que se desprende de Fiction Beats, su último trabajo, ganó el Grand Prize 2011 y el Lennon Award 2011, ambos en la categoría electrónica del John Lennon Songwriting Competition, en New York. Ahora es el International Songwriting Competition 2012 quien los premia con el tercer lugar en la categoría Dance/Electrónica, gracias al tema “Urban Daemon”. Tal y como publicaron en su página de Facebook, el ISC, considerado el certamen de composición más importante del mundo y que contó con jueces de la talla de Robert Smith (The Cure), Darryl Mc Daniells (RUN-DMC),entre otros, les otorgó este galardón gracias a las más de 20,000 entradas que tuvo el tema entre 119 países. Nada mal para un músico que antes de usar una lap top para crear ritmos, usaba la batería.  

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En 1994 el grunge recibió un balazo a la cabeza. Murió Kurt Cobain. El género musical de la generación perdida inició se estrepitosa caída, la membresía recibió  sus últimos regalos con el fúnebre “Unplugged” de Nirvana, el “Vitalogy” de Pearl Jam y el “Shangri La” de los Stone Temple Pilots. Ese mismo año, en Lima, José Gallo formó “Huelga de Hambre” –sí, como la canción de Temple Of The Dog– junto a un joven Jhovan Tomasevich.

“Seguíamos toda la movida grunge y también el hard rock clásico y psicodélico de los setentas”, comenta Gallo, inspirado en ese entonces por Matt Cameron (Soundgarden), Danny Carey (Tool) y John Bonham (Led Zeppelin). La banda sacó el disco Maquina y espíritu y obtuvo buenas críticas. Pero ya era tarde, la banda se disolvió pero el baterista aún tenía hambre de más.
Un poco de Chemical Brothers, Underworld, Orbital y Autechre fue lo que necesitó para reinventarse y crear Theremyn_4. Se había enganchado con la historia de la música electrónica y la síntesis de sonidos.

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“Con la electrónica pude expresar con mucho más precisión lo que tenía en mente, cosa que no se podía dar de igual forma en una banda, donde son ideas entre varios”, comentó Gallo en una entrevista para la revista Unplugged, recordando sus inicios en T_4, cuando la creación corría únicamente por cuenta suya.

Ahora, doce años después, sabe que no quiere volver a hacer un disco sin colaboraciones. Junto a Lu Falen (voces) y José Mendocilla (guitarra) como alineación, Gallo, la mente detrás de Theremyn_4, seguirá trabajando con la electrónica, aunque a veces decide ser tan simple como el grunge. “Si usas muchos programas te abres demasiado”.

El octavo disco de la banda saldría a finales de este año. Quizá con un nuevo premio bajo el brazo para el 2014. 


jueves, 9 de mayo de 2013

Los Bunkers en Lima

Los hijos ilustres de Concepción llegan a nuestra capital para traernos lo mejor de su trayectoria. ¿Por qué no podemos perdernos su concierto en Perú?



En tiempos donde queremos rescatar mucho del pasado para vivir el presente, ellos lo traen. Los Bunkers, la banda que el rock parió a inicios del siglo veintiuno, nos visita por primera vez, trayendo entre sus maletas un set list -y vestimenta- súper influenciado por el sonido de los sesenta, principalmente por los Beatles. Dejo aquí cinco razones por las cuales debes conocerlos rápido y animarte a ir al concierto de esta gran banda chilena. Sí, son chilenos, deja de ser un resentido y escúchalos.

1.   Porque todo tiempo pasado, fue mejor. Tu viejo, tío, primo o abuelo, ya te lo dijo. Si lo olvidaste, Los Bunkers te harán recordar aquella frase. Si con la vestimenta bien Please, Please Me no queda claro, la base sesentera que tienen en sus canciones sí lo hacen.


2.   Porque tienen letras de contexto político/social. Si Pearl Jam tuvo su Jeremy para exponer una situación trágica de la sociedad y familia americana, Los Bunkers tuvieron su Miño para reflejar el desempleo de un sector de la población chilena y la problemática por las víctimas de la Asbestosis en el 2001. Quemarse en frente al Palacio de la Moneda fue bastante fuerte.



3.   Porque si te gustan los Beatles, te gustan Los Bunkers. Siguieron la temática del Sgt. Pepper's... y jugaron con los tiempos y ritmos de sus canciones. Inicio bien pilas, final bien feeling. Bien político también.



4. Porque cantan sin pelos en la lengua. No solo atraen con grandes temas románticos, con versos y coros llenos de emoción, sin la necesidad de pronunciar una sola vez la palabra “amor, oh amor, amorsito, mi amor” – ¿viste, Fher?–, también se ponen del otro lado. Y lo dicen fuerte y claro.



5. Porque Noel Gallagher dijo que lo escuchen (1.40). Ya pues. 



miércoles, 17 de abril de 2013

The Cure en Lima




Llegó el momento. Solo algunas horas nos separan de estar cerca de una banda voceada a visitar Lima desde los noventa. Hoy ese deseo, casi perdido, se cumple. The Cure llega, con sus melenas aún alborotadas y con la voz de Robert Smith todavía melancólica y sombría por momentos.

En Argentina tocaron 40 canciones, en Chile fueron 42 –y con una asistencia de más de 30 mil personas–. Tres horas y un poco más de concierto, en el cual pasarán por las más de tres décadas que llevan como banda. Es como si quisieran reponer de alguna manera su ausencia por estos lugares.

Para ir calentando el ambiente mientras estás en tu trabajo –a menos que seas un verdadero fanático y ya estés despertando de tu vigilia en el Nacional, que abrirá sus puertas a las 5:30 pm–, dejo seis canciones que deberías de conocer si es que vas al concierto. No, no está "Boys don’t cry", "Just like heaven", "Love song", "Friday I’m in love" ni todas las que siguen sonando cual hit del mes en nuestras radios. Dudo que toquen "Lost" o "A letter to Elise", pero igual deberían conocerlas.

"Lost"


"A Letter To Elisse"


"Why Can't I be You?"


"A Forest"


"Charlotte Sometimes"



"Taking Off"





miércoles, 27 de marzo de 2013

La renuncia del metal



Después de siete años de metal, Rodrigo y Gabriela notaron que en acústico suena mejor


Paso uno: recoge alguna canción de tu colección de discos de Metallica, Megadeath o Pantera, puede ser alguna netamente instrumental. Paso dos: desconecta tu guitarra eléctrica y guárdala en el closet. Paso tres: desenfunda la acústica, asegúrate de que las cuerdas sean de nylon, y toca la canción que elegiste.

Este podría ser el mismo ejercicio que siguieron Rodrigo y Gabriela cuando llegaron en 1999 a Dublin, Irlanda, para demostrar que la fuerza del metal también suena bien en madera. Su desprecio por las etiquetas hizo que, luego de dedicarle siete años al trash metal en Tierra Acida, la banda que formaron en México, decidieran escapar del género y se reinventaran. La pregunta es ¿qué son ahora?

Sus escenarios muestran dos sillas y dos guitarras acústicas. No hay necesidad de nada más. “Queremos entregar a la gente una experiencia musical cultural. No solo Rodrigo y Gabriela. Que disfruten la música como suena, no porque se parece a algo”, comentaba Rodrigo hace once años. Y esa idea apareció hace diez, cuando salió su álbum debut Re-Foc –su primer disco, Foc, clara alusión al Load y Reload Metallica, fue una grabación casera y sin micrófonos–. Los solos de Rodrigo, el acompañamiento de Gabriela y la ausencia de voz en sus presentaciones ofrecen una nueva experiencia sensorial. Composiciones con ritmos latinos, algo de jazz, folk, funk y riffs metaleros.  

"A veces el problema con una escena del rock es que la gente se vuelve muy obsesiva con una banda, con un sonido. Para nosotros, el funcionamiento perfecto y la mejor audiencia es aquella donde todo el mundo está abierto a todas las formas de la música”, comenta Rodrigo. 

Probablemente ellos mismos no saben qué género son, pero no les importa. Rodrigo y Gabriela son un compilado de todo ante la caída de los géneros musicales. “Queremos que nuestra música represente el mix de culturas que existe hoy en día, que sirva como vehículo de entretenimiento y educación”. Antes de Tierra Acida, Rodrigo tocaba para programas de televisión en México y Gabriela era profesora de música. Aprendizaje y diversión. Nada más.   

Publicación: Revista Regatas.


miércoles, 6 de junio de 2012

Cuando A es igual a B


“El  plan maestro era, no tener un plan maestro. Excepto escribir buenas canciones. Ah si, y ser la banda más grande del mundo”, es la idea que engloba el cuarto álbum de Oasis: “The Masterplan”. Un disco en donde manifiestan, o al menos Noel, la creencia de que los lados B no tienen excusa para tratarse con menos importancia. No todo se califica con letras.

Y la afirmación toma más forma luego del último concierto de Noel con sus High Flying Birds. Recordamos las interpretaciones de “Whatever”, “Talk Tonight”, “(It’s Good) To Be Free” y “Half The World Away”, y con la misma nostalgia a la insuperable “The Masterplan”, así como su homenaje a los Beatles con “I Am The Walrus”, en el 2009, cuando aún había Oasis.

Sin embargo, desde el lanzamiento del single de “Supersonic”, hay una infinidad que se desconocen. Aquí presento un top 5 de aquellos temas que no encuentras en los álbumes de estudio ni recopilatorios y que merecen ser un A-side, aunque, quizá mantenerlo así los hace más grandes aún. Ojo, para esta elección voy a prescindir de los servicios vocales de Liam, este top es dominio de Noel. 


The Fame
Del  single de “Around The World”, Noel cuenta desde su perspectiva cómo se siente estar en la mejor en la mejor banda del mundo, todo lo que trae consigo esa fama, incluyendo drogas y andar en un Rolls Royce. Y pensar que no tiene ni idea de cómo manejarlo.  



Sad Song
Una canción con la pisca de pesimismo necesaria para que nos demos cuenta que todo anda en el hoyo. “Nadie dice que esté mal, por eso no preguntamos”. Si estás estancado en algún lado, en algún momento de tu vida, “canta una canción triste, en un lugar solitario…porque al final del día todo seguirá igual". 



Step Out
Perfecta declaración, invitando a olvidarse (ambos) de toda la mierda que puede haber en sus vidas. Si piensas que algo anda mal en tu mundo, no estaría mal que hagas todo a un lado; hasta que te des cuenta que tu vida se sigue hundiendo y que necesitabas otra cosa.



Sittin’ Here In Silence (On My Own)
Tienes 2 minutos con 3 segundos, y la misma letra retumbando en tu cabeza, para entender lo que significa tener (querer) un espacio solo para ti. De lejos, una de los temas más tristes del Gallagher, aplicado para una ruptura o vejez. Entendimiento de la soledad en su más puro estado.



Shout It Out Loud
Si peleaste con la flaca o el flaco, perfecta canción. No descarto que parte de la canción vaya para Liam. Si hay una persona que le reza al supremo para que se lleve bien con alguien, y le mantenga el mismo cariño, ese es Noel con su hermano menor. 



Who Put The Weigh Of The World On My Shoulders?
La ‘yapa’ del conteo, sacado del soundtrack de Goal II.



lunes, 14 de mayo de 2012

It’s Good…to be free



Todos sabemos que él no es un frontman, y nunca lo será, es un genio que no necesita moverse más allá de su cuadrado. El público que asistió creo que tenía, o debía, tener en claro que el objetivo no era venir a captar el show de una banda, había que ir a escucharlo(s). El mayor de los Gallagher, uno de los mejores compositores de este siglo, no nos trajo grandes pantallas ni un espectacular juego de luces para su segunda presentación en nuestro país, su primera en solitario. Y simplemente, fue magnifico.

El ambiente era bueno, a pesar de ser en un estadio, se sentía íntimo. Y que importaba que se vean espacios vacíos, cuando tienes un puñado de gente que viene con las mismas ganas de admirar este nuevo disco de Noel y vibrar con sus rescates a algunos temas de Oasis que nunca pensé escuchar acá; que toque Half The World Away, Talk Tonight y Whatever, no tiene precio (aunque me hubiera gustado escuchar “Sunday Morning Call”).

Puntal, como solo los británicos saben serlo, Noel salió a las 8:58 pm, cogió su guitarra y arrancó. Simple. Y lo hizo con un mensaje contundente: ya no estás en Oasis, pero si quieres enganchar a miles de fans que vienen a verte por tu historia con la banda, empieza con ello. Y así abrió con “(It´s Good) To Be Free”, que mejor tema que ese para abrir el concierto de su gira como solista, para así pasar de los inicios de la banda hasta la última etapa tocando los acordes de “Mucky Fingers”.

Él nos lanzo la cuerda y nosotros la agarramos, ahora era tiempo de presentar la razón por la que vino: el High Flying Birds. Un disco tan sensacional como simple, que no tiene nada que le falte ni que le sobre, Brit pop neto. Noel cambió los solos de guitarra, por los teclados, aquí Mike Rowe jugó un papel más que secundario, luciéndose como no lo hacia (o no se le permitía) a mitad de los 90’s. Canciones como “Everybody’s On The Run”, “Dream On”, “If I Had A Gun” – hay que agradecerle por permitirnos ser parte de la historia de esta – o “The Death Of You And Me” son temas que caminan por si solos y mantienen la calidad de Noel como compositor, con momentos instrumentales magníficos y coros que sostienen a cada canción.   

Sin embargo, si hubo un momento que nos impuso una sensación de que algo faltaba, en mi opinión, es que hay temas a los que no se le puede quitar la marca personal de Liam. No digo que la versión acústica de “Supersonic” fuera mala, pero se extrañó la voz rasposa (o lo que le queda) del frontman de Oasis.
Y así pasaron 16 canciones que mantuvieron al público por momentos dejándose llevar por el ritmo, por momentos saltando, y coreando después de cada tema el nombre del genio de Manchester. Esta vez me tocó verlo desde tribuna y al mismo tiempo observar con gusto como el sector de abajo vivía como había que vivirlo. Eran verdaderos seguidores, y no aquellos que venían a pedir “Wonderwall”, “Stand By Me”.

Y como en aquella primera reunión del jueves 30 de abril del 2009, en donde nos regalaron momentos cumbres con temas como “Slide Away”, “Masterplan” o “Don’t Look Back In Anger”; este segundo encuentro necesitaba un punto de quiebre, que toque el corazón y le ordene al cerebro que nunca lo olvide. Noel decidió que pasemos por este trance, luego de regalarnos “Whatever” y  “Little By Little”; ya nos podíamos dar por servidos (nunca había cobrado tanto sentido la frase “whatever you do, whatever you say, yeah i know it’s allright”). Pero si había una canción que se podría repetir entre estas dos presentaciones del británico, y que podríamos vivirla con igual o mayor intensidad, era “Don’t Look Back In Anger”. Volvimos a ver al Noel Gallagher del Familiar To Millions, con un solo de guitarra tan suyo. Que me perdone Gem Archer, pero no hay comparación entre la versión más romántica y la versión más desgarradoramente rockera.  

Y bueno, ¿el saldo? Noel nos demostró a los poco más de 3 mil fieles seguidores que la magia para componer no se le había agotado.